Nutrición MacrobiotiVa.


Yo Isasi

Yo Isasi: Yo misma.

Esta Nutrición MacrobiotiVa se compone de alimentos:

– Frescos o conservados por medios naturales.

– Cultivados o recolectados en la región.

– De la estación.

– Cultivados de manera natural sin fertilizantes ni pesticidas químicos.

– Preparados según los métodos tradicionales y cocinados con mucho amor. Evitando congelados, enlatados, procesados y aparatos eléctricos como las batidoras,robots de cocina, microhondas, cocinas eléctricas…

– Apropiados a la situación particular de cada uno, es decir, diferente para los bebés,  las mujeres embarazadas, las mujeres, los hombres, los enfermos, los deportistas…

– Agradables al paladar, según los gustos predominantes. Masticados y comidos con calma, en un ambiente tranquilo y sin distracciones. Disfrutando solo o en compañía de los platos cocinados en armonía.

– Es importante no tomar alimentos o productos fríos o recién sacados de la nevera o congelador ya que todo alimento frío genera rigidez, dureza y ‘muerte’. En cambio, el calor, los alimentos calientes (o con un punto de calor) generan actividad, movimiento y vida y hacen que nuestros órganos puedan trabajar a una temperatura idónea.

Veamos ahora más detenidamente:

Arroz integral con lentejas y verduritas cocinado por MªAntonia, seguidora de la Nutricón MacrobiotiVa.

Arroz integral con lentejas y verduritas cocinado por MªAntonia, seguidora de la Nutricón MacrobiotiVa.

Cereales integrales: arroz integral, trigo integral, espelta, cebada, mijo, trigo sarraceno (sólo invierno), centeno, bulgur, cous cous integral, pan trigo integral de levadura madre, pan de centeno, pumpernickle. Para la mujer, no abusar del trigo y sus variedades. Todos cultivados orgánicamente, siempre que sea posible.

Legumbres: lentejas verdes,  dupuy o rojas, garbanzos (no en todos los casos), judías azuki. Buenas y calientes para invierno y frías para verano en ensaladas. Y en puré y cremas (quitando las pieles) para estómagos delicados y niños.

Proteínas animales: pescado blanco fresco, azul, aves de corral, huevos orgánicos y de vez en cuando cordero lechal de buena procedencia.

Hortalizas de hoja verde: coles (si no hay problemas de gases), hojas de mostaza, diente de león, acelgas (si no hay problemas renales), hojas de nabos (todas cocidas para quitar el amargor); lechugas (todas sus variedades, pero sin excederse en las cantidades y cocinadas si hay problemas de estómago), perejil, eneldo, escarola, berro, canónigos, endivias. Todas ecológicas, de la estación y locales siempre que se pueda.

Hortalizas de raíz y calabazas: nabos, chirivías, zanahorias de manojos, colinabos, calabazas, rábanos y otros semejantes. Todas ecológicas.

Verduras en general: apio, brócoli, judías verdes, coliflor (no en estómagos delicados), cebollas, puerros, cebolletas, ajos y ajillos. Todas ecológicas. Se excluyen las solanáceas (tomates, patatas, pimientos, berenjenas). Se evitarán las espinacas, remolachas, espárragos (si hay problemas renales) y champiñones.

Algas: en pequeñas cantidades; dulse para verano en ensaladas, agar-agar (sólo en verano), kelp, hijiki, arame, wakame, kombu (para cocinar con las legumbres). Conocer su procedencia y no comprarlas en tiendas chinas.

Frutas frescas de la estación: crudas en verano (si no hay problemas de estómago) y cocidas en invierno. Tomar fuera de las comidas. Las mejores para cualquier estación las manzanas y las peras. Las frutas tropicales tomar en pequeña cantidad y sólo en verano aunque yo no soy partidaria de ellas ya que enfrían el cuerpo y son recogidas verdes llegando a recorrer miles de kms hasta llegar a nuestros mercados.

Mijo con lubina, verduritas y algas cocinado por Raffael, seguidor de la Nutrición MacrobiotiVa.

Mijo con lubina, verduritas y algas cocinado por Raffael, seguidor de la Nutrición MacrobiotiVa.

Grupo de lactobacilus: alimentos fermentados, como los encurtidos vegetales, chucrut, miso sin pasteurizar, tempeh, tamari, ciruela umeboshi. Siempre en pequeñas cantidades.

– Hierbas y especias; sal marina sin refinar y otros condimentos naturales, como el aceto balsámico sin azúcar, en pequeñas cantidades; vinagre de arroz integral, vinagre de umeboshi, gomasio, tekka (sólo en invierno).

– Aceite de sésamo sin refinar, aceite de oliva virgen extra primera presión en frío; mantequillas sin pasteurizar y ecológicas para ocasiones especiales, tahín en muy pequeñas cantidades disueltas en agua y muy de vez en cuando (abstenerse si hay mucosidades).

– Para endulzar, zumos de manzana ecológicos sin azúcar o mejor caseros; sirope de arroz o sirope de estevia; azúcar integral de rapadura, todo en cantidades moderadas.

Agua de manantial siempre que se pueda o embotellada de mineralización baja.

Té de rama tostados (bancha y kukicha), café ecológico para ocasiones especiales. Así como acompañarlos con leches vegetales de arroz, avena (no en caso de mucosidades). Se excluye la leche de soja.

Uno de los principios clave es la flexibilidad. Y varía de acuerdo a cada persona y a la estación, así como su actividad física diaria.

Debemos rechazar los sentimientos de temor y de culpa en relación con la elección de los alimentos. Tratar el alimento como un aliado, un maestro. Nos nutrirá bien si escogemos bien, si lo elegimos equivocadamente, nos enseñará algo acerca de nuestro cuerpo y aprenderemos de ello. Si cometemos errores en la elección de nuestros alimentos, sea por terquedad, autocastigo o por ignorancia, vamos a tener que sufrir las consecuencias, de manera que ¿para qué sentirnos culpables después de ingerirlos?

Las consecuencias de nuestra selección si son negativas, habremos de considerarlas información, aprendizaje pero no castigo.

Excluiremos por ser perjudiciales para nuestro cuerpo:

Azúcar blanco y miel.

Leche pasteurizada, homogeneizada y fortalecida con vitamina D y otras vitaminas sintéticas; quesos, cremas, yogures comerciales e industriales. Leche de soja.

– Harina blanca, arroz blanco y todo los productos refinados.

– Alimentos enlatados y congelados.

Bistec, carnes y pescados conservados en nitratos y nitritos, huevos comerciales.

Solanáceas (patatas, tomates, pimientos, berenjenas).

– Sal yodada, salsa de soja comercial y de restaurantes chinos y japoneses, alimentos muy condimentados y salsas industriales.

– Manteca de cerdo, manteca para hojaldres, aceites comerciales, alimentos fritos, mantequillas de frutos secos y de cacahuetes, margarinas, grasas hidrogenadas.

– Agua de grifo que está llena de flúor, cloro, nitratos y metales pesados; agua destilada.

– Café de bar, chocolates comerciales, infusión de hierba mate y otras bebidas cafeinadas y carbonatadas o supuestamente  medicinales.

Busca tu equilibrio.

El equilibrio se consigue procurando no inclinarse excesivamente hacia ningún lado, es decir, utilizando un hidrato de carbono (cereal integral) y una proteína vegetal o animal, siempre más cantidad del primero y siempre acompañado de verduras, en nuestras comidas principales. Siempre variando, cambiando. No obsesionarse por un alimento o por una forma de comer. Todo cambia,  cada día es diferente, por tanto debemos amoldarnos a nuestras condiciones actuales y conocer lo que nuestro cuerpo necesita en cada momento.

Es importante recordar que al tomar una considerable proporción de hidratos de carbono complejos es esencial masticarlo todo muy bien. La digestión de los hidratos de carbono comienza en la boca, con la enzima tialina, que es una amilasa presente en la saliva. Si el alimento no está en la boca el tiempo suficiente para que la amilasa realice su trabajo, éste recae en la amilasa pancreática del duodeno. El páncreas de muchas personas, sobre todo de las consumidoras de azúcar, sencillamente no es apto para esta tarea. Si tragamos o engullimos los alimentos tendremos la sensación de hinchazón y de gases, incomodidad general y, por supuesto, de desilusión con la ‘saludable’ alimentación. De modo que, recuerda, mastica cada bocado hasta que éste esté totalmente impregnado de saliva. Y algo para mi muy importante: Comer sentado y en un ambiente agradable. Es el momento de nutrirte y tiene que ser ‘sagrado’ así asimilaremos todos los nutrientes para poder llevar una vida con más salud digestiva y emocional.

Es muy importante la flexibilidad y la adaptabilidad para cambiar ya que a medida que vayas cambiando tu manera de nutrirte, tu cuerpo y tu mente también irán cambiando y habrá que adaptarse al momento presente.

Adoptar este cambio de nutrición exige autodeterminación, libre voluntad y aceptar la responsabilidad de nuestras elecciones. Seamos creativos e inteligentes.Todo esto nos da la posibilidad de crecer, cambiar, descubrir y aprender continuamente.

Si quieres saber cómo trabajo y te animas al ‘cambio’ lee ‘Consulta Personalizada’.

Busca tu Paz.



Como advertencia decir, que muchos medicamentos, con o sin receta, aumentan la eliminación o disminuyen la absorción de los elementos nutritivos, de manera que los alimentos naturales podrían no tener mucho efecto medicinal.

¡Salud y Buenos Alimentos!

Yo Isasi

www.nutricionencasa.com

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12 Responses to Nutrición MacrobiotiVa.

  1. Judith says:

    deseo saber cómo hacer dulces sin azúcar y conservas, gracias por los consejos!

    • Hola Judith, aquí te paso algunas recetas para que te hagas una idea.
      Galletas de copos de avena
      2 vasos de copos de avena, un vaso de harina integral, medio vaso de pasas corinto, un vaso de zumo manzana ecológico, un cuarto de aceite de sésamo o mantequilla ecológica, almendras enteras para adornar y sal marina.
      Poner la harina y los copos en un recipiente y mezclarlos. En otro recipiente echamos las pasas lavadas y escurridas , la sal marina, el zumo de manzan y el aceite o mantequilla. Calentamos al horno.
      Juntar el contenido de los dos recipientes y mezclar rápidamente. Untar con aceite o mantequilla eco una bandeja de horno.
      Tomar porciones de pasta con una cuchara y hacer montoncitos en la bandeja,. Aplastarlo con el reverso de la cuhcara o utilizar algún molde de galleta y poner una almendra en el centro de cada galleta. Cocer al horno medio durante 25 minutos.

      Rosas del desierto
      1 taza de copos de maíz tostados y sin azúcar añadido ecológicos, 150 grs de chocolate de algarroba, dos cucharadas de agua, dos cucharadas de almendra cruda fileteada y tostada por nosotros.
      Trocear el chocolate, ponerlo en un cazo e incorporar el agua. Ponerlo a fuego suave. Cuando el chocolate empiece a derretirse remover hasta formar una pasta sin grumos. Retirar del fuego.
      Cuando el chocolate esté templado incorporar los copos de maíz mezclándolos con la ayuda de dos tenedores para que se recubran bien de chocolate.
      Distribuir bien en montoncitos en una placa de hornear forrada de papel parafinado. Repartir por encima las almendras y ponerlo a endurecer en sitio fresco.
      Desprender del papel las rosas del desierto y servir. Se conservan dos o tres días en una caja de latón, en sitio fresco y no en la nevera.

      Flanes sin huevo
      Un vaso de leche de arroz con cebada tostada o arroz tostado, una cucharada de alga agar-agar, una pizca de sal marina, galletas integrales y orejones biológicos.
      Calentar la leche, el alga y la sal unos 15 minutos, hasta que se diluya el alga y desaparezca. En un molde hacer una base de nuestras galletas preferidas y un puñado de orejones cortados en láminas.
      Vertes el líquido y dejar enfriar una hora.

      Bizcocho casero
      1 vasito de agua más levadura madre (la de hacer el pan), tres cucharadas de melaza de arroz o sirope de arce, tres puñados de pasas y una pizca de cardamomo o anises, harina integral la que admita y adornar ocn algún fruto seco.
      Hacer con la harina, el agua y la levadura una masa de pan y dejar fermentar y al cabo más o menos de dos horas añadirle los ingredientes con cuidado y meter al horno.

      Pastel de peras o manzanas y cous-cous
      1 taza de cous-cous, 1 litro de zumo de manzana ecológico, medio kilo de peras o manzanas y unos 15-20 grs de alga agar-agar.
      Cocer el cous-cous con tres partes de agua y echarlo a un molde de tarta. En un cazo poner el zumo de manzana con el agar-agar y las peras o manzanas cortadas en láminas o a trozos. Batirlo todo y verterlo encima de la tartera del cous-cous. Dejar enfriar unas dos o tres horas.

      Pastel de agar-agar de peras o manzanas
      Pela y trocea 1 kg de peras conferencia maduras. En un cazo pon a cocer 1 litro de zumo de manzana ecológico con 3 cucharadas soperas de copos de algas agar-agar o con 4 tiras de las mismas. Tras unos 5 min. de cocción, las algas desaparecerán. En este momento añade las peras troceadas y déjalas cocer entre 2-3 min. Vierte este preparado sobre una fuente y déjalo enfríar. Para saber si la cantidad de algas ha sido suficiente, vierte una cucharada de la preparación en un plato, al enfríar deberá solidificarse; si no es así, añade más algas.
      Puedes hacerlo con otras frutas y utilizar como base zumo de uva en lugar de manzana. Por su suavidad, el agar-agar de peras se puede consumir en cantidades moderadas a diario. Puedes poner una capa de cacao o algarroba cociendo un poco con agua y luego echándolo encima. Dejando que enfríe en la nevera.

      Gelatina de moras
      Cuece un puñado de algas agar-agar en 1 litro de zumo de manzana ecológico hasta que se disuelvan. Añade 1/2 kilo de moras de zarza y déjalas hervir entre 3-4 minutos. Tritúralas con la batidora y pásalas por un colador con ayuda de un mazo. Vierte la gelatina en un molde o en varios pequeños y déjala enfríar. Puedes otra fruta que sea de temporada.

      Budín de copos de avena y manzana
      Hacer una compota de manzanas previamente salteadas, añadir pasas y canela. Cocinar 10 minutos, si es necesario añadir agua. Aparte cocinar copos de avena con alguna infusión. Mezclar la compota y los copos al 50% y añadir algún fruto seco dulce. Aceitar un molde y hornear 30 minutos a fuego lento, dejar enfriar y desmoldar. Espolvorear con frutos secos. Debe resultar de consistencia espesa.
      Plum Cake
      Poner a remojar 1 taza de ciruelas pasas y orejones durante 15 minutos cortadas en trozos pequeños. En el agua del remojo mezclar 1 taza de copos de avena, media taza de harina de maíz ecológica y 2 tazas de harina semiintegral de trigo. Poner papel vegetal aceitado sobre un molde y meter la masa. Cubrir la parte superior para que no se queme y meter a horno medio 20 minutos, y despuués a horno suave otros 20 minutos más.

      Un saludo.

  2. Mari says:

    Hola. Estoy en buenos aires. quisiera saber si sabes de una dietetica para comprar ingredientes que tienes en tus recetas. donde comprar huevos organicos y substitutos para la leche. gracias.Mari

    • Hola Mari, yo vivo en Menorca, Islas Baleares. No conozco nada en Buenos Aires pero seguro que investigando un poco puedes encontrar alimentos de calidad.
      Me alegro que te guste el blog.
      Muchas gracias.
      Un saludo
      Yo Isasi

  3. Luly Galvan Cantarell says:

    Me ha fascinado tu sitio, estoy aprendiendo tanto que me sorprendo de cuantas cosas inutiles comemos
    y tan caras.Me dare a la tarea de investigar aqui en Toluca, Mex. los alimentos que mencionas espero poder
    encontrarlos para compartirlos con mi familia y amigos.Saludos y mil gracias,hasta pronto.

    • Hola Luly, me alegro mucho de que este blog te sirva de ayuda para comprender cómo nos nutrimos. Espero que tengas suerte en tu búsqueda y encuentres todo lo que necesitas en tu ciudad.
      Un saludo desde España.
      Yo Isasi.

  4. Karina Mojica says:

    Actualmente me diagnosticaron colon de CUCI, no tengo diarrea pero si tego constipacion. Tengo miedo a los laxantes, y 1 vez por semana me aplico enemas de agua filtrada. soy vegetariana celiaca, con problemas de candida albicans por lo cual no como nada de azucares. Pero si he tenido irritacion con ciertos alimentos como : brocoli, kefir,limon, morron. cualquier clase de chile. Bueno mi pregunta que alimentos y recetas me recomendarias para mi problema, quiesiera contactar contigo por skype. Soy de Mexico y tambien si prodria pagar en dolares?
    Me daria mucho gusto platicar con usted.
    Dios la bendiga.

    • Hola Karina puedes leer el apartado que tengo de ‘Consulta Personalizada’ para que veas cómo trabajo y contactar conmigo por mi email personal. Espero tu respuesta.
      Un abrazo.
      Yo Isasi

  5. Govs says:

    Hola!
    Solo por curiosidad, porqué se evitaría la sal yodada? es que tengo entendido que el yodo es importante y que la alimentación española tiende a carecer de ello. ¿Y la miel? Gracias de antemano!

    • Hola Govs! Te recomiendo que te leas mi post sobre la sal ‘La Menospreciada Sal’ seguro que sacas mucha información. La sal yodada que nos venden es otro mito más instaurado ya que esta sal es química y contiene muchos aditivos. Así que es mejor aportar yodo de los alimentos como las algas, el pescado… Sinceramente, crees que nuestra dieta mediterránea está exenta de yodo??? Otra manera de preocuparnos por nuestras carencias impuestas por la ‘desinformación’.
      Y con la miel puedes leer mi post ‘Azúcar: Dulce Amargura’ que te explico qué ocurre con la miel. Como ves, en este blog tienes bastante información y te mantiene bien entretenida.
      Un abrazo.
      Yo Isasi

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