NUTRICIÓN EN TU EMBARAZO. 2ªParte.

Ya existe en este blog un artículo donde hablo sobre la nutrición de la embarazada pero al reelerlo siento que hace falta ser más explícita y que no parezca el típico artículo de pautas y sugerencias para embarazadas que navega por la red.
Como el embarazo lo estoy tocando desde muy cerca, creo que es un buen momento para ayudar a muchas futuras mamás que puedan estar desorientadas nutricionalmente. Así que empecemos.
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VAGINITIS NI MUTIS

Ni mutis porque se trata de una infección que padecen muchas mujeres pero que suelen esconderla por vergüenza, pudor o para no parecer bichos raros contagiosos. Pero actualmente casi todas las mujeres padecen esta dichosa infección alguna vez en su vida, por no decir varias. Algunas al callarlo mantienen relaciones sexuales y, ya se sabe, todo es una cadena, así que un día aparece  otra mujer más que ha cogido la ‘infección’.
Nuestros órganos sexuales femeninos son una zona excelente de descarga de exceso en sangre y linfa por una alimentación desequilibrada. Muchas toxinas de nuestra mala nutrición son descargadas a través de la vagina creando un ambiente propicio para el crecimiento de hongos, bacterias y todas sus familias.
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La MUJER y sus LUNAS NUTRITIVAS.

Actualmente los que viven en ciudades, y los que hemos vivido, ya no somos conscientes de cuándo sale o se pone el sol y en qué momento de su ciclo se encuentra la luna. Los altos edificios hacen que nos olvidemos y no veamos de que existe un verdadero cielo donde el sol y la luna hacen funciones muy importantes para nosotros.
Cuando vives cerca de la naturaleza el cielo es amplio y puedes observar perfectamente el cambio de las estaciones.
Hoy me centraré en la Luna que influye en nuestro estado emocional y sobre todo en las mujeres en su ciclo menstrual.
La gente de campo es más consciente del ciclo mensual de la Luna ya que puede sentir las fuertes reacciones que ella nos provoca. Leer más de esta entrada

LA VUELTA AL COLE: MENÚS ESCOLARES

¿Algún adulto sería capaz de comer este menú presentado en bandeja de aluminio?

¿Algún adulto sería capaz de comer este menú presentado en bandeja de aluminio?

Mi sobrina Leire, de nueve años, ha empezado el curso escolar y como casi todos sus amigos se quedan al mediodía en el comedor del colegio a partir de octubre. Muy interesada por saber el menú de su cole, ella toda contenta me lo ha dejado para ver cuál va a ser su alimentación durante este año.
Al empezar a leerlo, me he asombrado de las diferentes clases de proteína animal que les dan en la misma comida con casi nada de cereales y los cereales integrales no aparecen por ninguna parte. Leer más de esta entrada

LA AGONÍA DE HACER DIETA (II)

La adicción al azúcar.

La adicción al azúcar.

Millones de personas por estas fechas se ponen a dieta pero la mayoría recuperamos y ganamos todos los kilos. Nos odiamos por ello y juramos pasar el hambre que haga falta (qué contradicción de mundo). ‘Cambiar de dieta’ o ‘estar a dieta’ es indicio de nuestra abundancia. Camuflamos nuestra hambre con pseudocomida de plástico. Hemos cambiado el gozo y el placer de sentarnos a comer una comida nutritiva y de verdad por barritas de régimen y batidos de colores sin ningún valor nutritivo. Leer más de esta entrada

LA AGONÍA DE HACER DIETA (I)

Matándonos de hambre para seguir los cánones de belleza.

Matándonos de hambre para seguir los cánones de belleza establecidos.

Aunque vivimos dentro de nuestro cuerpo y hemos de tratar con él durante las 24 horas del día, sabemos menos sobre nosotros mismos que sobre el mundo exterior‘. Dra. Christine Northrup.
He decidido hacer una ‘trilogía’ sobre un tema que nos concierne a todos: ‘Hacer dieta’. Todos alguna vez en nuestra vida hemos hecho la cura del sirope de savia, la dieta de la cebolla, la de los grupos sanguíneos, la de los puntos, la de la amiga que bajó 5 kilos en una semana, la de saltarnos comidas y la última (pero antigua) en aparecer, la dieta Dukan que está ‘arrasando’ haciendo comer a todos salvado de avena, entre otras cosas, como si fuéramos gallinas y creando a la larga graves desequilibrios nutricionales y físicos. Ahora que estamos en verano es un tema idóneo y sé que podremos aclarar y desmitificar ciertas ‘creencias light’ y otras barbaridades donde, además de poner en peligro nuestra salud, muchas empresas hacen su agosto.
La mujer tiene un peso natural en el que su cuerpo va a permanecer la mayor parte del tiempo si come de acuerdo a sus necesidades físicas y hace ejercicio regular. Su peso variará con su ciclo mensual (unos dos kilos) o su ciclo anual. Esta fluctuación casi siempre se debe a cambios en los niveles de líquido y no de grasa o músculos.
Muy pocas mujeres que se ‘ponen a dieta’ logran bajar de peso y conservarlo pese a la multimillonaria industria de las dietas y los productos light.
El concepto de ‘peso ideal’ es una forma obsoleta de pensar en buena salud y además es muy destructivo tanto física como emocionalmente para muchas mujeres y, actualmente, también, para muchos hombres.
La imagen del ‘cuerpo 10’ que nos bombardea por todos los medios de comunicación, desde hace muchos años, es inalcanzable para la mayoría de nosotros, a no ser que nos pasemos todo el día en el gimnasio y a base de píldoras o batidos químicos, entre otras ‘actividades sufridoras’.
Las revistas de moda están llenas de información sobre dietas de comida light o la última dieta revelación hecha por alguna famosa, sin nada de nutrientes y sólo sirven para engancharnos en una obsesión permanente por el peso y la comida. Estas dietas son desequilibradas, con muy poca cantidad de alimento nutritivo y mucha cantidad de productos light basura, que lo único que consiguen es crear  personas ansiosas, obsesionadas y con fluctuaciones de euforia y debilidad.
Cintas métricas que ahogan nuestra conciencia.La norma actual es estar en guerra contínua con la comida y nuestro peso pero sólo los cambios lentos y permanentes en la forma de comer, mejor dicho de nutrirse, son los que realmente crean paz y salud a nuestra forma de vida.
Debemos saber que tenemos el poder para salir de esta rueda obsesiva de control de peso y que podemos  disfrutar de nuestra vida, estemos como estemos en estos momentos, es decir, ahora mismo.
Después de cada ciclo de bajar y subir de peso, nuestra proporción de grasa corporal aumenta ya que el cuerpo se vuelve conservador y el metabolismo se vuelve más lento. La masa muscular magra va siendo reemplazada, cada vez que hacemos una dieta light, por grasa.
Fijarnos cada día de forma obsesiva en la cantidad de calorías que tiene un alimento para comerlo o no, es otra forma antigua de pensar en adelgazar ya que aunque sólo consumiéramos 1000 calorías al día de pan blanco o pasta blanca, el cuerpo no sería capaz de formar la masa muscular magra necesaria para quemar de modo eficiente la grasa, por lo tanto, como comenté antes, nuestro cuerpo entrará en la modalidad coservadora. Es evidente que las 170 calorías que nos puede aportar un plato de arroz integral  no es lo mismo que las 160 calorías de un refresco de cola. Queda claro que las calorías no es en lo que nos tenemos que fijar sino en la energía nutritiva que aportan los alimentos al consumirlos.
Debemos de reaprender a comer para nutrirnos y eligiendo productos naturales de calidad. Nuestras necesidades nutricionales son muy individuales y cada persona necesita unos aportes de energía personales y diferentes, dependiendo de su actividad física, su edad, su condición, etc.
Somos muchos los que recurrimos a tentempiés azucarados o grasos para mitigar nuestra carencia de nutrientes. Hay una gran confusión. Demasiada información dietética distinta que hace que nos sintamos confusos y además insatisfechos porque no vemos ningún resultado.
¡No hemos venido a este mundo para pasarnos la vida luchando con nuestro peso!

Busquemos los alimentos frescos que más se adapten a nuestras necesidades y dejémonos de mitos light y promesas dietéticas falsas.

Para ‘mantener el tipo’ bastaría con tomar hidratos de carbono pobres en grasas que provengan de cereales integrales, legumbres, verduras y frutas disminuyendo los alimentos más grasos como margarinas, embutidos, fast food, salsas y fritos. ¿A que lo que os aconsejo ya lo sabíais?…En definitiva una alimentación equilibrada con productos frescos de nuestra zona y de la estación.
Seguiremos hablando de ello. Más info en ‘La Agonía de hacer Dieta II’.
Salud y Buenos Alimentos
Yo Isasi
http://www.nutricionencasa.com