TENSIÓN POR LAS NUBES O POR LOS SUELOS

Hipertensión arterial: Aumento de la presión sistólica (contracción cardíaca) o diastólica (relajación músculo cardíaco) que se mide en las extremidades. Oficialmente una tensión normal va de 110 y150 mm. de Hg como tensión máxima o sistólica (volumen total de sangre) y entre 60 y 95 mm de Hg. de tensión mínima o diastólica (resistencia que ofrecen las paredes al paso de la sangre). Si estas cifras se superan es cuando nos etiquetan como hipertensos.
Pero debemos saber que la tensión arterial se va modificando con el tiempo, es más baja en un niño que en un adulto y hay personas mayores que superan los 160 mm de Hg y no tienen hipertensión sino arteriosclerosis.
Nuestros niveles son más bajos por la mañana elevándose al mediodía y sigue a lo largo de la tarde para empezar a descender después de cenar.
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CISTITIS Y OTROS PROBLEMAS URINARIOS

Si nuestra pelvis renal se dilata más de lo normal se crea un lugar idóneo para el desarrollo de infecciones sobre todo cuando llevamos una alimentación desequilibrada y desordenada.

Cuando tenemos una infección urinaria es por la presencia de bacterias en la orina que inflaman los tejidos del tejido urinario. Puede localizarse en el riñón y pelvis renal (pielonefritis), uréter (ureteritis), vejiga (cistitis) o uretra (uretritis). Antes de que las bacterias se apoderen de nosotros existen varios mecanismos muy inteligentes por parte de nuestro cuerpo para intentar eliminarlos: El vaciado completo de la vejiga los tira o arrastra hacia fuera; el pH de nuestra orina se opone al crecimiento de muchos gérmenes (por su elevada concentración de urea y amonio); las contracciones de la vejiga evitan que el reflujo se produzca; el movimiento de contracción y expansión de la pared uretral. Como vemos nuestro sistema urinario hace todo lo posible para evitar que suframos infecciones urinarias pero, actualmente, puede más nuestro ambiente contaminado, nuestra mala alimentación industrial y nuestras emociones confusas. Leer más de esta entrada

DIARREA: DESCOMPOSICIÓN INTESTINAL

Todos hemos pasado momentos de ‘flojedad’ que a veces nos ha aliviado y otras veces nos ha irritado, descompuesto y dejado en muy baja forma.

Hablar de diarrea es algo genérico ya que las causas pueden venir por diferentes razones: diarrea del viajero, por intoxicación alimentaria, por intolerancia a la lactosa, celiaquía, alergia alimentaria, por parásitos, por ausencia de la vesícula biliar, por nerviosismo…
En este artículo también se podría  incluir a todas aquellas personas que van ‘bastante sueltas’, es decir, que sus heces no llegan a ser compactas ni tampoco líquidas y su tránsito intestinal libera rápidamente el contenido de su intestino, normalmente con restos de comida.
Pero no incluiremos aquella diarrea continuada (literalmente continuada) que dura todo el día y que se acompaña con vómitos ya que ésta es un estado crítico y necesita atención urgente. Ni tampoco de aquellas donde aparezca sangre en las heces.
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GARGANTA PROFUNDA: AMIGDALITIS

Una garganta bien profunda.

Una garganta bien profunda.

He querido, con este título, darle un toque de humor al problema de la amigdalitis. Como dice mi amiga Paula, últimamente estoy muy ‘calladita’ (hace tiempo que no publico un post) y no es porque no me quiera expresar sino porque estoy bastante entretenida creando mi futuro libro sobre Nutrición. Os mantendré informados. Pero ahora vayamos al tema.
La amigdalitis es una inflamación (lo que suele terminar en ‘-itis’ casi siempre significa inflamación) de las amígdalas (en latín significa almendras) que son dos pequeñas masas que se encuentran cada una a un lado de la faringe. Esta inflamación se puede convertir en una infección formando pus, apareciendo fiebre, escalofríos, cansancio…
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SÍNDROME del COLON IRRITABLE (SCI)

El SCI, que parecen las siglas de un cuerpo especial de policía secreta, es una enfermedad bastante incomprendida, mal diagnosticada y a casi todo el mundo que tiene problemas intestinales, sin razón científicamente probada, le ‘endosan’ esta enfermedad. Vamos, que hace de enfermedad intestinal multiusos. Pero tenemos que saber que casi todos, en un momento dado, hemos experimentado puntualmente los síntomas de un SCI y se convierte realmente en un problema serio cuando empieza a formar parte de nuestra vida diaria.
Los afectados de este síndrome se sienten incomprendidos por sus médicos pero hay que decir que no existe ninguna prueba médica que confirme si alguien está afectado por el SCI y sólo tenemos una larga lista de síntomas que nos hacen creer que pueda ser lo que tenemos.
Podemos definirlo como una enfermedad gastrointestinal que presenta espasmos musculares e inflamación del intestino grueso, dolores abdominales y alternancia de diarreas y estreñimiento pero sin tener una causa orgánica ya que en las exploraciones no se revela ningún mal funcionamiento de los órganos. Lo que si se sabe es que los intestinos se encuentran en un movimiento contínuo con exceso de borborigmos (ruidos y borboteos intestinales).
A este síndrome también suelen llamarlo colon espasmódico, intestino irritable, colitis mucosa, diarrea nerviosa, estreñimiento espático, colon espámico…como vemos, nadie se aclara muy bien con este SCI. Leer más de esta entrada

Cómo paliar nuestros EXCESOS DIGESTIVOS (buenos o malos)

El ser humano es, por naturaleza,  de extremos. Me explico, nunca estamos en equilibrio aunque lo buscamos desesperadamente: Estamos delgados o estamos gordos; somos caseros o no paramos en casa; somos dormilones o no pegamos ojo; no fumamos o somos unos adictos al tabaco; somos unos sendetarios empedernidos o hacemos más actividades físicas que un deportista de élite…y así con muchas más situaciones de nuestra vida. Y la comida es una de ellas: Estamos a dieta estricta o estamos de ‘festín navideño’; nos da por sólo comer grasas (fast-food) o por sólo comer crudos como un conejo; nos autocastigamos con dietas protéicas (siguen de moda actualmente para mi pesar) para bajar rápidamente esos kilos invernales; y así un largo etcétera. Por eso, el hombre actual siempre está ‘en conflicto consigo mismo’ y nunca llega a encontrar su estabilidad, su equilibrio. Leer más de esta entrada